Los Moreno

La Caja Oculta

26 julio, 2017

Hace unos días compartí en mi página en Facebook que los Lunes son días de limpieza a fondo en casa y pregunté consejos y tips a las chicas que me siguen para saber si les es más cómodo repartirse la labor de limpieza durante la semana o dedicar sólo un día a ello. Creo que la mayoría de las chicas dedican un sólo día a la semana a limpieza profunda y el resto de los días sólo dan mantenimiento. 

Antes que nada quiero mencionar que Moreno sí participa de las labores del hogar (saca la basura, se encarga del reciclaje, limpia la caja de arena y en más de una ocasión ha lavado ropa), pero siendo realistas él trabaja fuera de casa y yo aún no tengo un trabajo formal (ya estoy trabajando en mi permiso de trabajo y demás) así es que por salud mental y para no volverme loca yo cargo con el grueso de las labores del hogar. Esto no me hace una mujer dejada, ni a él un macho misógino. Nomás quería aclarar, gracias.

Los únicos que no hacen nada, más que echarse y verse bonitos son los animales.

Dicho lo anterior quiero compartirles uno de mis más grandes dolores de cabeza: la arena de los gatos. Amo a mis gatos, los amo; pero cada vez que veo arenitas en mi piso limpio me dan ganas de jalarles un bigote y darles un curso intensivo de modales para que se aprendan a limpiar sus estúpidas y adorables patitas cada vez que salen de la mentada caja de arena.

Aquí les va la triste historia…

En León vivíamos en una casa grande en donde prácticamente tenían su propio cuarto con dos cajas enormes de arena al pie de una ventana. Las cajas no representaban un problema para nada. Pero ahora vivimos en un departamento de dos recámaras en donde el área común es cocina, cuarto de tele y sala a la vez y en donde si poníamos la caja de arena en el baño, Aibi iba a tener acceso a ella.

Cuando llegamos decidimos usar el clóset en el cuarto de visitas como clóset/baño de gatos, dejábamos la puerta entreabierta con un tope para que los gatos pasaran pero Aibi no y luego pensamos… ¿Y cuándo vengan visitas? Muy bien, ¡a buscar otra solución! Y fue así que encontré esta maravilla en Amazon:

Es un mueble en el que cabe perfectamente bien una caja de arena (aún la más grande en el mercado) y por cuya abertura sólo caben los gatos, ni siquiera entra la cabeza de mi Aibi. ¡Es perfecto! Al poder meter una caja con tapa y filtro hace que no huela, se ve como un mueblecito mono y simpático y lo que es mejor ¡a los gatos les gustó!  Sólo hay un problema, pero como ya existía con la solución anterior no se lo achaco al mueblecito… ¡Los gatos no se limpian las patas antes de salir de él! Y miren que por dentro le pusimos un tapete especial atrapa arena y a la salida les puse un tapete a ver si con doble sistema lo lográbamos y nada… Ya me di por vencida y en cuando amanece barro…

Quiero terminar de poner guapa esa zona felina haciéndole una colchoneta para que los gatos puedan echarse sobre el mueble y poner unas macetas con pasto para gato (como estas) frente a la ventana; así ese será su rinconcito de amor y felicidad felina.

 

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